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Publicado: 09 / 04 /2015

«Queremos tener más egresados que muertos»

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Gabriela Carpineti es abogada y docente de una escuela del Sur de Capital Federal. Preocupados por la violencia, docentes y vecinos de la zona se reúnen para pensar estrategias contra el delito.

Por Enrique de la Calle y Boris Katunaric

Docentes y Trabajadores del Sur de la Ciudad se reunirán hoy viernes a las 18 hs. en lo que será una jornada de reflexión sobre los reiterados hechos de violencia. La convocatoria tiene como objetivo aunar esfuerzos para pensar colectivamente la violencia institucional en las comunas más postergadas de CABA. La jornada se realizará en la Escuela N° 6 del 5 en Iriarte y Montesquieu (Av Iriarte 3500), a solo unos metros de la Casa de la Cultura. Participarán docentes, trabajadores, vecinos y militantes sociales de la Villa 21/24, Barracas, Zavaleta, Villa Lugano, Bajo Flores y Villa Rodrigo Bueno. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, la visión de la docente Gabriela Carpineti.

Agencia Paco Urondo: Están realizando reuniones en la zona sur de CABA para pensar qué hacer frente a la violencia en ese cordón. ¿En qué consisten?

Gabriela Carpineti: La convocatoria va a ser en la escuela 6 del 5, al lado de la Casa de la Cultura, una escuela emblemática de la zona sur de la Ciudad que ya tiene dos camadas de egresados. Es una escuela media significativa en relación a que logramos superar el umbral y tener más egresados que muertos, siempre decimos eso y contamos esa dualidad tan angustiante que expresa el hecho de tener más egresados que muertos. Esto es significativo en muchas de las escuelas del cordón sur.

APU: ¿Quiénes forman parte de la convocatoria?

GC: Es una convocatoria de docentes y trabajadores de la zona sur de la ciudad en función de entender que en los últimos años y vinculado a los lugares de trabajo, fundamentalmente instituciones estatales, escuelas, comedores y demás programas. Somos testigos de un crecimiento exponencial de los hechos de violencia tanto institucional como social, lo que venimos discutiendo es que este crecimiento de la violencia social es, de alguna manera, institucional. Ya no es sólo una cuestión del vínculo con las fuerzas de seguridad sino también la violencia producida al interior de los barrios por el crecimiento de mercados criminales, vinculados al narcotráfico y todo lo que eso produce.

APU: ¿Cuál es el diagnóstico que hacen: la situación empeoró en los últimos años?

GC: El debate central que nosotros queremos desarrollar, primero, es que los que trabajamos desde instituciones públicas, tanto escolares como sociales, de lo que sí somos testigos y partícipes es de un crecimiento exponencial en los últimos cuatro años de hechos de violencia en donde la muerte adolescente pasó a ser no un dato marginal ni coyuntural de la vida de estos territorios sino un dato bastante estructural.

Contamos con una dificultad importante que es que no hay una estadística fehaciente producida por el estado nacional ni el de ciudad en relación a violencia producida en estos territorios. Además vemos que la muerte adolescente se convirtió en un paradigma. La paradoja en la que estamos metidos es que hay más Estado presente pero eso no ha reducido los niveles de violencia que tiene que ver con la vida y la muerte, no es una cuestión de calidad democrática ni de mejora institucional.

APU: ¿Y con las fuerzas de seguridad?

GC: Hubo distintas etapas, cuando se lanza el plan Cinturón Sur a poco de crearse el Ministerio de Seguridad a nivel nacional se produjo una expectativa importante por parte de la población en relación a una fuerza de seguridad que no está intoxicada por la historia criminal ni las relaciones carnales con el delito. Pero el problema que nosotros evaluamos es que no hubo una capacidad social y política para desarmar esos nichos de delito que terminan siendo uno de los factores fundamentales de los hechos de violencia que se producen. De alguna manera, lo que entendemos, es que nos quedamos a mitad de camino y esto excede a la gente de la Gendarmería o al sujeto de la fuerza de seguridad sino que es un problema más complejo.






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